diumenge, 6 d’agost de 2017

MEMÒRIA PROLETÀRIA DEL NORD-EST: El 6 d’agost de 1940 es afusellat a la tàpia nord del cementiri vell de Girona l’anarquista i anarcosindicalista Alfons Pujol Claveguera, veí de Sant Joan les Fonts i xofer de professió, de 25 anys.

En 1940 es trobava pres en un batalló de treballadors a Oiartzun (Donostialdea, Guipúscoa, País Basc, Euskal Herria) i requerit per una denúncia a Sant Joan les Fonts va ser conduit a la comandància de la Guàrdia Civil a Girona i després obertes les diligències per agents del cos al municipi garrotxí.  
Imatge de complement
El cas d'Alfons Pujol Claveguera es pot llegir a  "Hores de Vetlla. Recull 35 casos de persones que foren afusellades o condemnades a presó durant la dictudura franquista". 














Alfons Pujol Claveguera: 
El 6 d’agost de 1940 es afusellat a la tàpia nord del cementiri vell de Girona de l’anarquista i anarcosindicalista Alfons Pujol Claveguera, veí de Sant Joan les Fonts (la Garrotxa) i xofer de professió, de 25 any, solter, fill d’Alfons i de Núria. Havia nascut en 1915 a Pont de Molins (Alt Empordà).  
Xofer l’empresa de transport Casa Mutada a Sant Joan les Fonts, militava a la Confederació Nacional del Treball (CNT-AIT) com gran part dels treballadors del sector a les comarques gironines i en el conjunt de Catalunya. L’empresa va ser col·lectivitzada i legalitzada per la Generalitat.
En 1940 es trobava pres en un batalló de treballadors a Oiartzun (Donostialdea, Guipúscoa, País Basc, Euskal Herria) i requerit per una denúncia a Sant Joan les Fonts va ser conduit a la comandància de la Guàrdia Civil a Girona i després obertes les diligències per agents del cos al municipi garrotxí.
Sotmès a consell de guerra sumaríssim a Girona el 27 de juny de 1940 el tribunal militar d’excepció els va acusar de militar a la CNT, a la Federació Anarquista Ibèrica (FAI) i a les Joventuts Llibertàries de la Garrotxa, essent membre durant l’estiu de 1936 del Comitè Antifeixista de Sant Joan les Fonts; d’haver fet de xofer del Comitè en un operatiu, que els militars seguint l’atestat de la Guàrdia Civil del municipi, afirmen que portava pintades les sigles de la CNT i de la FAI, en que es va arrestar un grup de set religiosos quan volien passar clandestinament la frontera del Pirineu, així com haver conduit el vehicle quan van morir Pedro Rubio, Francesc Torras, Esteve Sobirana i el capellà Manuel Ros.  També el van acusar de cremar esglésies de la comarca --consta a nivell del Moviment Llibertari que a la Garrotxa, igual que molts altres llocs, els incendiaris eren membres i simpatitzants del Partit Obrer d’Unificació Marxista (POUM), els quals volien acabar amb els llocs de culte de l’Església catòlica vaticanista igual com havia fet V. I. Lenin amb els de l’Església ortodoxa russa-- i en saquejos de béns particulars atribuïts al Comitè, segons consta en les actes dels militars.
La sentència fou de pena de mort i afusellat a la tàpia nord del cementiri vell de Girona el 6 d’agost de 1940.

Carta escrita per Alfons Pujol Claveguera 
Prisión de Gerona el 10 de Julio de 1940
Mi muy estimada Quimeta y familia en general. Estas son las líneas que escribo
en los últimos días de mi vida que sirven de despido para todos. No me tiembla el
pulso, ni me da vueltas la cabeza, estoy en el más completo juicio y escribo con mano
firme, lo cual demuestra mi estado, pero sintiendo lo desalentado que será para ti, al
llegar a la presencia de tus ojos, lo que muestra mi inexistencia. [...] Me voy con una
sonrisa en los labios, seguro de que verás otro mundo mejor que este, un mundo en
donde no exista la villanía salvaje y animal, en donde deja notar claramente nuestra
procedencia primitiva. El mundo en que yo confío, que tu verás, para mi ha sido un
sueño irrealizable, pero he sido feliz, viéndolo aunque no lo pueda vivir, y tampoco
siento egoísmo ni pesar que mi sangre sirva para fecundarlo. No he sido ni más ni
menos que una de las tantas víctimas de la misma humanidad, pero con la convicción
de sincero, sintiendo orgullo de mi sacrificio, que “no será estéril”.
[...] Quimeta, no lloro porque yo no sé llorar, pero sí tengo que dar alguna
pausa a la escritura… Ya que todo hombre es de carne y no de hierro y la carne es
dotada de tantos y grandes sentimientos… [...] para nuestro querido hijo has de
recurrir a tus propias fuerzas a las mismas que te dé tu ser. Nuestro hijo desde hoy no
es más que tuyo y no tiene más guía y amparo que la tuya. [...] Tu voluntad para
enseñarle la verdad desnuda, sin fantasías, ni adornos que embellezcan la vida, [...]
Quiero decir que, este temblor miedoso que se nos inspira desde la pequeñez, esas
diferencias que se nos muestran con los hombres mayores, anidan en la mente de los
pequeños y perdura de grandes, siendo uno de los más grandes errores de nuestra
vida humana. Hay que alegar todo que se parezca al temor y, el más principal y
absurdo es el temor divino, causante de nuestras desdichas actuales.
Sabes tu bien, que yo no he tenido ni la más simple guía en los destinos de mi
vida. No quiero decir con esto, que me arrepienta de nada de lo que haga hecho, si no
muy al contrario, me siento orgulloso de todos mis actos dictados solamente por mi
propia conciencia y les doy a todos una expresión justa y verdadera: pero ¡Cuantas y
cuantas cosas de la vida hubieran llegado a mi alcance antes o en nuevos tiempos! Y
con ello me he dado cuenta de la falta de una experiencia mayor que me sirviera de
guía; y esto es lo que tienes que enseñar a nuestro hijo, para que otro día no le
parezca el mundo tan grande, ni tan extraño. Luchar con la vida y no cuentes con
más fuerzas de las que posees y con firmeza puesta al servicio de tus actos, seguirás
siempre adelante y por ley, tu voluntad.
[...] Me falta decirte si tu habrás penetrado en el interior de mi alma, y en
verdad creo que no. Digo que no, porque es el día de hoy, que casi ni yo mismo
comprendo a mis propios sentimientos. Lo siento movidos a la inversa de la vida
actual y movida por el resorte de mi imaginación; pero esto como es una cosa que no
existe ya quedaran como una fotografía de mi persona.
[...] Eran tan pocos los conocimientos que tenia de la vida, que casi no llegue a
darme cuenta del momento de nuestra separación, la que me impulso un poder
desconocido para mi. “Era el de un ideal”. Lo que hoy recuerdo con orgullo. La
separación y un mundo de realidades nuevas ante mis ojos, hizo que se abrieran otros
sentimientos que fueran los de la experiencia y reflexión, los cuales me dieron cuenta
de que, la vida vivida hasta entonces no fue mas que un sueño vulgar y descubrí entre
otras muchas cosas lo mucho que te quería y amaba, fue el despertar de mi alma.
Rescatar la memòria per a no repetir. 
Pero esta parte de vida que tenía que empezar, el destino ha querido que no se
realizara y como tengo espíritu de resignación me contento de mi infortunada suerte.
[...] ¡Mi madre! [...] Dile lo que no podré decirle, que la quiero más de lo que
pueda querer un hijo, lo cual siento no haberle podido dar esta alegría en su tan
triste vida. Quimeta dale un beso muy suave en la frente diciéndole. “Es de vuestro
hijo, el cual no quiere ser llorado; no ha muerto como un niño, sino por demasiado
grande, que tenga honor de ser su madre.” Mi padre si existiera no diría otra cosa.
Y para finalizar os digo a todos. Ofenderéis mi existencia vivida, si me 
encomendarais a Dios o al diablo, por ser las causas de todos los desastres humanos
entre tantos el mío. Tan sólo os ruego un minuto de silencio por mí.
No pensaba poder terminar mi testamento. Estoy condenado desde el día 27 de
Junio y he visto marchar hasta la fecha, 23 de Julio, a 50. Yo contaba partir ayer
junto con dos del pueblo, pero no fue así, aunque no creo que tarde. Hay prisa en
hacernos desaparecer.
Del pueblo ignoro los verdaderos causantes de asesinamiento pero llegara
también su justicia verdadera.
Y no teniendo más para deciros os doy un abrazo que os entrelaza a todos y os
deseo resignación y salud.
Alfons Pujol  
[Carta destinada a la seva estimada companya Quimeta].  

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