Espadaler, que pensa poc i pensa mal, pretenia trencar la
unitat del moviment llibertari, demostrada durant els dies que van seguir a les
detencions, posant a la palestra el vell i caduc problema de la violència.
Resulta irònic que sigui el propi conseller d’Interior el que pretengui donar lliçons
de moralitat en aquest camp, ell que es troba al front d’un cos encarregat de
desnonar les nostres famílies, reprimir les nostres vagues i disparar-nos en les
manifestacions.
Cal fer saber als polítics de tota mena, que les anarquistes no
anirem a demanar permís per ser lliures, ni perdó por ser-ho.
[Indymedia Barcelona 18/02/2015]
Poco después de
cumplir un año de la detención y encarcelamiento de los anarquistas Mónica y
Francisco, el pasado 16 de diciembre fueron detenidas nuevamente 11 compañeras.
Siete de ellas estuvieron mes y medios en prisión preventiva en diversas
cárceles del estado español bajo clasificaciones penitenciarias creadas con
ánimo de venganza, revancha y castigo sobre aquellas que han evidenciado, a
través de la acción política, la falta de ética y justicia social que gobierna
cualquier institución del Estado y la economía.
Nuestras
compañeras, como tantas muchas otras personas, han pasado muchas noches
encerradas injustamente. Y decimos injustamente porque injusto es el sistema
que las encierra como injusto es el reparto de derechos y deberes en esta
sociedad. Nada tiene que ver la justicia con el respeto a sus leyes. Somos
conscientes que cualquier resistencia real a los detentadores del poder es
criminal a ojos del Estado y, por tanto, proscrita. Aquellos que se llenan la
boca a conveniencia con derechos y libertades democráticas han de saber que
nosotras, las anarquistas, no necesitamos que se nos reconozcan y garanticen
los derechos que permiten la acción política, pues ésta para nosotras no puede
estar sujeta a condiciones, a los chantajes de un mundo desigual donde los
desposeídos pueden ejercer sus libertades políticas en función de la
conveniencia de los intereses de los poderosos. No queremos su caridad
humillante y tramposa. Conocemos bien sus “derechos” y conocemos sobradamente
sus “libertades democráticas”: los anarquistas llevamos décadas estudiándolas
en la “paz” de sus cárceles y comisarias.
Con este golpe se
evidencia la voluntad del Estado de atacar la base misma de la acción política:
la conciencia del oprimido, que pasa necesariamente por vislumbrar la necesidad
de auto-organización con sus iguales, sea ésta del carácter que sea, para
luchar contra el yugo que se evidencia a nuestros ojos día tras día. No hace
falta que las brigadas de información de los diferentes cuerpos represivos
construyan fábulas sobre ninguna de nuestras organizaciones. Somos claros en
nuestra determinación por combatir al Estado y al capitalismo y podréis leerlo
en nuestra propaganda, nuestras reflexiones, nuestras actas asamblearias y nuestros
estatutos. Por eso se llevan tinta y papel en los registros de nuestras casas y
nuestros locales. Que pregunten en los centros trabajos por nuestros
sindicatos, en los barrios por nuestros ateneos libertarios y a nuestros
vecinos por nuestros grupos y federaciones. Todos os dirán lo mismo que
nosotros aceptamos y proclamamos a los cuatro vientos: somos culpables de
organizarnos con el fin de subvertir las relaciones de poder que se entrelazan
para construir esta sociedad corrupta y corruptora. No formamos parte del
espectáculo de la política institucional, pero nuestro discurso y nuestra
acción están presentes en la guerra perpetua a la que nos condenan aquellos que
viven de la explotación, el fraude y la mentira. El señor Espadaler, que piensa
poco y piensa mal, pretendió quebrantar la unidad del movimiento libertario,
demostrada en los días siguientes a las detenciones, poniendo en la palestra el
viejo y caduco problema de la violencia. Resulta irónico que sea el mismo
conseller de Interior el que pretenda dar lecciones de moralidad en ese campo,
él que está al frente de un cuerpo encargado de desahuciar a nuestras familias,
reprimir nuestras huelgas y dispararnos en las manifestaciones. Han de saber
los políticos de toda clase, que las anarquistas no vamos a pedir permiso para
ser libres, ni perdón por serlo.
No pretendemos
enunciar los males del sistema por todas conocidos en tiempos de crisis.
Pretendemos atacar sus causas y poner en práctica las alternativas con un
impaciente deseo de transformación social. Somos partícipes del cambio y no
meros espectadores.
Per la llibertat de les preses anarquistes i l’abolició de
totes les presons.
Por la revolució social. Por l’anarquia.
Grups adherits:
Assemblea Llibertària UB-Raval adherida a la
Federació Anarquista de Catalunya (FAC) i la Federació d’Estudiants Anarquistes
(FEA); Colectivo Escuela Libre adherida a la FAC; CNT-Catalunya; Ateneu Columna
Terra i Llibertat adherida a la FAC; Anarquistes de Poble Sec; Ploma Negra; Assemblea
Llibertària del Vallès Oriental adherida a la FAC; Elissa Grup llibertari de
Sant Andreu del Palomar; Regional de Catalunya i Balears de la CNT-AIT; Assemblea Anarquista UPF adherida a la FAC i a
la FEA; Assemblea Llibertària de Lleida adherida a la FAC; Assemblea Llibertària
de l’Oca de Gràcia adherida a la FAC; Assemblea Llibertària de la UAB adherida
a la FAC y a la FEA; Grup Anarquista Nosaltres i Acció Llibertària de Sants
adherida a la FAC i Grup Tramuntana Floreal adherida a la FAC


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